Hace unos días la Niña Melindrosa escribió un post sobre cómo reducir el consumo de contaminantes. Una propuesta que he empezado a llevar a cabo junto con otras medidas que desde hace tiempo vengo realizando (no soy precisamente un ecologista empedernido, pero trato de hacer algo para no vivir en un mundo tan malo). Todo esto aunado a un viaje que realicé (sí, también con ella) a unas provincias mexicanas me llevó a escribir este post…
Como algunos de ustedes saben escribo este blog desde una de las ciudades más grandes del mundo, México, Distrito Federal, y, supuestamente, es aquí donde se centraliza el poder del País por lo que se generan ciertos programas que después se llegan a aplicar en otros Estados. En otras ocasiones al haberse generado en otros Estados buenas propuestas, es en el D. F. donde se deben de aplicar (sobre todo si nos enfocamos al tema ecológico y de reciclaje que es lo que nos atañe el día de hoy) dichos programas que son funcionales.
Sin más enredos, en el viaje me sorprendió muchísimo la manera en la que el pueblo de Tepoztlán ha comenzado a separar la basura de forma minuciosa, como debería hacerse. Esto es, no basta con separar orgánicos de inorgánicos, se necesita de una separación de Orgánicos, Papel y Cartón, Plásticos, Metal, Vidrio y, finalmente, demás Basura (que no incluye por supuesto las pilas, que probablemente necesitarían un contenedor más).
Esta forma de separación, además de ayudar a un mejor reciclaje, a aminorar los tiempos de selección del material necesario para compostas, entre otras actividades, me parece que debiera ser una forma de vida. Resulta triste y paradójico que en la capital del País no se pueda observar la existencia de este tipo de contenedores y, por el contrario, escaseen los botes de basura.
Creo que el camino aspiracional de pertenecer a grupo de Súper Potencias Económicas no puede seguirse si no nos empleamos a fondo en cuestiones tan simples como lo es la cultura de la basura, temas en apariencia desligados, pero en el fondo profundamente vinculados.
Por cierto, este contenedor se encuentra afuera de la iglesia del pueblo, uno de los principales lugares de reunión de la población local.
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